domingo, 14 de febrero de 2010

HAREMOS KATAS

Cuando una lesión te impide hacer tu deporte preferido (en mi caso, correr), hay que echar mano de otras alternativas. Las artes marciales es una de ellas, siempre me han gustado y de joven estuve 12 años practicando (1976-1988). Llegué a ser sensei (maestro) consiguiendo el grado de cinturón negro 2º Dan de karate, de la escuela Shito-Ryu.

Recordando aquellos tiempos de antaño, la disciplina que más me gustaba era la técnica, realizar un kata, donde se mezclan movimientos de concentración, fuerza, elasticidad y reflejos. Los niveles básicos “Pinan” son de gran sencillez y están colocados según su grado de dificultad, no tendré problema, -aun me acuerdo. En los katas superiores si tendré que consultar mis libros y apuntes.

¿Qué es el Kata?
La palabra kata tiene un sentido literal de “formas”, el cual define con bastante exactitud la intención de este conjunto de técnicas, tanto individualmente, pues cada movimiento reproduce la “forma” de un ataque o una defensa, como en su conjunto, pues el Kata representa la forma de desenvolverse frente a un combate imaginario con varios enemigos y situaciones, a la vez que contribuye a la “formación” técnica del alumno.


Un poco de mi historia
Hace 35 años un chaval flaco y bajito se vio involucrado en una pelea de barrio, en unos billares... en aquellos tiempos, por cualquier tontería te liabas a tortas. Sin saber cómo, empezó a recibir golpes y tacazos por todos los lados, el se defendía lo mejor que podía, iba de un lado para otro intentando esquivar los tacos. Su hermano y un amigo que estaban fuera esperando, entraron al ver que tardaba, se lio pero bien, se formo una batalla campal, como en las películas. Cuando salió de allí estaba maltrecho, no tenía nada roto pero le dolía todo. Casi tres días estuvo con agujetas y dolores.

Ese día quedó marcado y decidió practicar un arte marcial, se apuntó en el gimnasio “Kiuxus” de Móstoles, por aquel entonces sonaba mucho el nombre de “Bruce Lee”, casi todo el mundo le imitaba. Fue curioso porque sin decir nada, parecía que todos supieran que era karateca, nunca más volvió a tener una pelea. Aprendió la importancia del respeto y el autocontrol. Pero sobre todo aprendió que “la amabilidad ayuda a sobrevivir”. También apareció otra palabra mágica “el deporte”, ya todo giraba en ese entorno.

Un domingo el sensei quedó con sus alumnos en el parque de El Soto para correr por esos parajes. Todos corrían a su ritmo, parecía un grupo de militares... El sensei se fijo en la forma de correr de uno de ellos, le decía que parecía que iba en el aire, no le veía poner los pies en el suelo... aquello, le gustó al chaval. Sentía algo especial, se sentía libre. A partir de entonces, ya no paró de correr.

Alternaba el karate con las carreras. Este era su entrenamiento, lo que hacía en el gimnasio y luego, simplemente se ponía a correr por correr, porque le gustaba. Empezó a conocer las carreras populares, a todas las que podía se apuntaba.

En 1978 con 19 años, ya era cinturón azul de karate. Corrió su primer Maratón, el primer Mapoma, se apuntó sin saber qué tipo de carrera era esa, pensaba que era una carrera popular sin más, sí sabía que eran muchos kilómetros. Con poca base, nada de entrenamiento específico, tan sólo con algunos rodajes largos las últimas semanas, consiguió acabar entero en 3h37’32’’. También, en una de 10 km, en la popular de Villaviciosa de Odón, entró en meta el 2º de la general, llevándose un trofeo y mil pesetas.

Y siguió con el karate y corriendo, hasta que se fue al servicio militar... pero, eso es otra historia.

Entrenando
Semana del 8 al 14 de Febrero
Lunes: Descanso
Martes: 7 km elíptica 38’22’’ 10,95 k/h, 10’ pesas, 5’ abdominales, 15’ estirar
Miércoles: 10’ calentamiento, 10’ técnica, 15’ katas (Pinan Shodan), 15’ estirar (Para ser el primer día no está mal, agujetas en los glúteos)
Jueves: 10’ calentamiento, 10’ técnica, 15’ katas (Pinan Nidan), 15’ estirar (Muy bien, buenas sensaciones y mucho sudor)
Viernes: Masaje y Descanso (Bueno, descanso poco… al final, el masaje no los he recibido yo)
Sábado: 10’ calentamiento, 10’ técnica, 15’ katas (Pinan Shodan y Nidan), 15’ estirar (En el parquecillo, mirones preguntándose qué hacia un tipo como yo, a lo “brus li” en un parque como ese… pues, me lo he pasado genial, he realizado todos los ejercicios y por un momento creía que era el mismos de antes… Puf!!! que sensaciones mas buenas)
Domingo: 10’ técnica de carrera, 5 km rodaje a 6’, 15’ estirar (Tocado. El vendaje me ha dejado correr sin dolor, pero las molestias siguen estando ahí. -Ya no hay tu tía!!, voy a necesitar ayuda.)

El Calentamiento
Saltos con los pies juntos, al frente, a los lados, oblicuo. Bailando a pequeños saltos en todas las direcciones, brazos haciendo sombra. Abdominales, lumbares y flexiones puño cerrado. Ejercicios de flexibilidad.

La Técnica
Posiciones, Ataques de brazo y pierna, Defensas de brazo y combinaciones.

Aprovecho para animar a mi amigo Juan. Mañana le dejaran como nuevo su corazón, dándole esas corrientes que le faltaban, con un marcapasos que no le impedirá seguir con sus carreras… fuerza amigo.

Ciao

20 comentarios:

  1. Yo aun de correr no paso. De momento, no me he interesado en nada más, pero nunca se sabe.
    Por lo que veo en muchos blogs, andais muchos lesionados, espero que os cuideis un poco más y os pueda ver corriendo pronto,
    suerte!

    ResponderEliminar
  2. Hola Jaime, mucho ánimo y que te mejores pronto.

    No obstante gran alternativa las que te has buscado, me alegro que sigas disfrutando de las katas, sobre todo es importante seguir tan activo y gracias por compartir tú historia

    ...y que recuerdos me has traido. Práctique Taekwondo durante años y me pasaba como a tí me encantaba la técnica, en nuestras disciplina (Pumses); aunque también recuerdo los subidones de adrenalina en los combates.

    Un abrazo amigo y que puedas pronto recuperar las buenas sensaciones.

    ResponderEliminar
  3. Hola Jaime SAM, creo que con un buen fisio y con algo de descanso el dolor desaparecerá, a mi me ha funcionado, lo único es el fastidio de parar y no poder correr, en tu caso con esa lesión puedes hacer bici, piscina, eliptica para no perder forma aerobica.

    Un saludo y mucho ánimo para Juan, estará pronto con nosotros corriendo.
    Quique

    ResponderEliminar
  4. Preciosa historia, Jaime.
    Por cierto, el mundo es un pañuelo. Mi amigo y compañero Alex, el cual tiene un blog que se llama Lanzelot, cuyo enlace puedes encontrar en mi blog es el hijo del dueño de Kiuxus, de hecho él curra allí a veces.

    ¡Que cosas!

    ResponderEliminar
  5. be water my friend...

    Supongo que la flexibilidad del kárate te habrá venido bien para las carreras no?

    ResponderEliminar
  6. Toda alternativa a la imposibilidad de correr es buena y necesaria; todo vale menos estarse quieto y lamentarse de la mala suerte que uno tiene; suerte y a seguir con ese ánimo, nos leemos.

    ResponderEliminar
  7. Maestro todo un honor, ya se a quién me tengo que arrimar cuando vea algún peligro.
    En una revista de runner's salió un artículo sobre como ganar flexibilidad a través del karate, yo incapaz de coger determinadas posturas que ponían.
    Cuidate Jaime, tu mejor que nadie para saber como hay que hacerlo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Gran forma de seguir dándole al deporte. Espero verte pronto. Ánimo Juan!

    ResponderEliminar
  9. dale un abrazo enorme a Juan de mi parte. Espero verle prontísimo junto a todos nosotros corriendo por ahí.

    Me ha encantado tu entrada de hoy. Sobre todo para saber que mejor no cabrearte...

    un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  10. Jaime-Sensei, en el tono de tus posts y tus comentarios se nota el hacer de los años de artes marciales, la paz y el control de la mente. Que te mejores pronto.

    ResponderEliminar
  11. Hola amigo Jaime ! me ha encantado tu post. Yo tuve una historia parecida a la tuya y estuve 11 años haciedo karate, competición, katas ... me apasionaba, aunque un dia lo dejé de repente y no he vuelto a practicarlo...
    a lo de correr me aficcioné muchos años despues.
    Amigo recuperate pronto de tu lesión, tu presencia en las carreras nos es imprescindible.

    un abrazo!

    ResponderEliminar
  12. Que buena historia Jaime!
    No sabía nada de lo de Juan, dale recuerdos de mi parte.

    Lo del karate es una buena idea para cuando estes lesionado, creo que tendré que coger algo así para cuando hace mal tiempo, por que a este paso no cojo constancia. Que mal tiempo que hace!!

    Un saludo y recuperate pronto que te necesito para el maraton!

    ResponderEliminar
  13. Excelente entrada Jaime.

    Pues estamos igual, cuando no podemos correr, hay que tirar de actividades alternativas, en mi caso, la bici, además me está dando vueltas a la cabeza irme a la piscina. Espero que tu molestia la soluciones rápidamente.

    De mi parte dale un fuerte abrazo a Juan y mis deseos que se recupere pronto.
    bss
    Tania

    ResponderEliminar
  14. Jaime, el objetivo es recuperarse, el running no es lo único (aunque pareczca mentira no es el único deporte del mundo) y tienes la suerte de mantener vivas otras aficiones. Lo de la mili nos lo perdonamos por el momento, o bien montamos la Primera Quedada Militroncha, Objetora e Insumisa.

    ResponderEliminar
  15. Jaime gran historia, espero que pronto estés con las dos actividades.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  16. Jaime, no sabía yo esa faceta tuya, me ha encantado leer la crónica.

    Todo mi ánimo y mi cariño para Juan, es un Campeón y muy pronto va a estar con nosotros en las carreras, le necesitamos. Vamos Juan que esta carrera la tienes superada ANIMO CAMPEÓN

    Un Abrazo,
    Penélope

    ResponderEliminar
  17. Bonita historia. Nunca he practicado pero siempre me han atraido muchos aspectos de las artes marciales como la concentración y la forma de trabajar, partiendo de posturas sencillas y subiendo grados. Seguro que tiene más transferencia de la que parece al atletismo. Espero que mejores de tu lesión.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  18. Menuda historia! Desde luego es una faceta muy interesante, y cuando uno no puede correr pues hay que echar mano de otros deportes que también nos gustan. Al final te ha salido una buena semana de entrenamientos, aunque esas molestias persistentes quizás sí requieran tratamiento.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  19. Qué historia tan linda! desconocía totalmente esta faceta de ti Jaime, eres un deportista completo, con todo lo bueno de un atleta y de un maestro, encontrando el difícil equilibrio entre la mente y el cuerpo. Espero que te mejores y por favor, manda un beso enorme y recuperador a Juan, no sabía nada. Un beso muy grande también para ti.

    ResponderEliminar
  20. Eres una caja de sorpresa amigo. Tus principios en el Karate, ese primer Mapoma con un gran registro...espero que te recuperes pronto y vuelvas a correr. Un abrazo

    ResponderEliminar